GRANATE

GRANATE

 

El nombre granate designa una familia de minerales pertenecientes al grupo de los silicatos con múltiples variedades; entre las más abundantes y conocidas encontramos la espesartina (entre ámbar y naranja ladrillo), la grosularia (amarillo terroso), la andradita (llamada también demantoide verde), el piropo (color vino tinto a rojo sangre) y el almandino (dorado a transparente). Sin embargo, por su variedad de posibilidades en su composición química, el granate puede ser también púrpura, marrón, negro, rosado o casi incoloro.

Su nombre proviene del latin "malum granatum" y comparte su etimología con la fruta de granos que conocemos como granada, además de que los granates rojos son de color, forma y tamaño similar a las semillas de granada.

Por su dureza y abundancia, la variedad de granate piropo ha sido usada como un abrasivo desde hace miles de años para pulir y grabar otras gemas y cristales como el cuarzo por ejemplo.

En la época del imperio romano, el naturalista Plinio el Viejo los llamó "carbunculus" (carbón ardiente) luego de estudiar un granate color rojo violáceo. Se menciona el granate en varios antiguos cuentos griegos; el más conocido quizá siendo la leyenda del secuestro de Perséfone por Hades.

Llamado también gema roja, lo tallaban en Roma, Grecia y en el Antiguo Egipto, a menudo representando rostros o animales. La Biblia cuenta que para dirigir su arca en las tinieblas del diluvio, Noé habría usado una linterna de granate. Con la caída del imperio romano el granate empezó a ser cada vez más usado por pueblos barbaros para fabricar joyería en la cual retomaban el estilo bizantino añadiéndole sus propias técnicas y su dominio del tabicado. Los vikingos usaban granates para ceremonias funerarias ya que era capaz de guiar a los muertos al Valhala.

Se dice que guerreros pakistanís de la región de Cachemira dispararon con balas de granate a los ingleses para librarse de la ocupación de su país en los años 1890’s.

En la época de los merovingios (siglo V a siglo VIII d.C.), un gran número de joyas con granates fueron creadas en el que las gemas tenían acabados toscos y sin facetas; una extensa colección de ellas se encuentra en el Museo de Antigüedades Nacionales de Saint-Germain-en-Laye en Francia.

Piedra semipreciosa de la transformación, a veces hasta de transmutación, tiene la propiedad de ayudar a superar la adversidad, convirtiéndola en experiencias positivas. Refuerza la energía vital a la vez que lucha contra el cansancio y la apatía. Se afirmó que también reforzaba el corazón ya que el granate regularía la tensión arterial y la circulación de la sangre. Aparte tonifica varios órganos como el hígado y los riñones y estimula los órganos reproductores a la vez que los protege.

personas temperamentales por lo contrario, deben abstenerse de llevar un granate puesto ya que enaltecería esos rasgos. Se le asocia la potencia de la voluntad, la confianza en sí misma(o) y el éxito, haciendo del granate una piedra de anclaje.

Los principales yacimientos de granate se encuentran en República Checa, India, Madagascar, Brasil, Tanzania, Canadá, Rusia y la Isla de Groix en Francia. Las joyas y piezas adornadas con granate más famosas son las de Bohemia, Checoslovaquia.