ESPINELA

La espinela o espinel es una gema que hace parte de un grupo de minerales del mismo nombre. Su nombre proviene del latín "Spina" o "Spinella" que se traduce como espina por los cristales puntiagudos que presenta. Podría también provenir del griego "Spinos" o chispa, por lo brillante de su color cuando son rojas.

Las espinelas pueden ser de múltiples colores, ya sea rojo, rosa, lavanda, azul, verde, café, negro, amarillo o incoloro. Pueden ser translucidas a opacas con brillo vítreo o opaco. Las condiciones geológicas necesarias para su formación son muy parecidas a las del rubí, por lo que muchas veces se encuentran yacimientos de ambas gemas en la misma zona. Algunas también han sido encontradas en meteoritos.

La de color rojo translucido fue llamada en su momento rubí-espinela o rubí de Balas. Con la palabra "rubí" se referían a varias gemas de color rojo como la espinela y el granate hasta el siglo XVIII cuando se estableció la distinción. Las espinelas azules también fueron confundidas con zafiros azules por mucho tiempo.

Ha sido mencionada en la literatura desde el siglo XVI con los escritos del famoso explorador Marco Polo. Las espinelas de color morado solo podían pertenecer al rey y fueron sinónimo de riqueza y éxito para la región de Badajshán en Tayikistán. Las espinelas más famosas probablemente provienen de esta región y en varios casos, joyería real resulto tener espinelas rojas cuando se creyó por siglos que se trataban de rubíes. Ese es el caso con el Rubí Timur, una espinela pulida y no facetada que fue considerada como el rubí mas grande del mundo en su momento y el Rubí del Príncipe Negro cuya historia remonta al siglo XIV.

La espinela es reputada porque se le atribuye la capacidad de alejar la tristeza y los pensamientos negativos. Atrae de manera general el bienestar, invitando a quienes albergan amor a revelar sus sentimientos. Piedra de introspección, permite dejar el ego a un lado para poder revelarse ante los demás, además de brindar coraje sí es ante alguien a quien se ama.

Gema que induce el desapego, fomenta la reconciliación ayudando a dar el primer paso o a aceptar disculpas sin resentimientos. Aparte de devolver la calma y la serenidad, reduce el estrés y es una guía en un mejor manejo de los impulsos.

En el plan físico, por ser tan oscura es considerada como una gema de protección, de arraigo y enraizamiento. Se dice que es capaz de aliviar dolores articulares y óseos además de reforzar el sistema inmunológico y sanguíneo al equilibrar el cuerpo a través de la relajación. Se recomienda a quien padece los efectos del estrés tales como temperatura corporal elevada, dolores de estomago, nauseas,… ya que quién la posee podrá regular mejor su respiración y ritmo cardiaco para poder conciliar la calma con mayor facilidad.

Por siglos las espinelas rosas y rojas provenían de la provincia de Alto Badajshán en Tayikistán y de Sri Lanka. Hoy encontramos también yacimientos de espinelas en Vietnam, Tanzania, Kenia, Madagascar y Birmania.